Publicado originalmente en Asia Sur #160

En Mis Documentos, el primer libro de cuentos del chileno Alejandro Zambra, el escritor escarba dentro de sí y juega a ser un personaje literario plagado de turbaciones que recorren hechos cruciales de su vida. 

El escritor Alejandro Zambra posa para una fotografia en su casa, ubicada en la comuna de La Reina (Foto: Natalia Espina / La Tercera)
El escritor Alejandro Zambra posa para una fotografia en su casa, ubicada en la comuna de La Reina (Foto: Natalia Espina / La Tercera)

Mis documentos es el primer libro de cuentos del escritor chileno Alejandro Zambra. Comienza con un hombre recordando que, de pequeño, encuentra su afición cuando empieza a creer «de manera ingenua, intensa y absoluta», en la literatura. Esa ingenuidad e intensidad lo llevan al punto de concebir a su padre como una computadora, a su madre como una máquina de escribir y a él como un libro por escribir. Esta interpretación de su familia es un anticipo de la omnipresencia de la literatura en la trama de los siguientes diez cuentos. Un conjunto que funciona también como una novela de once capítulos donde los personajes pueden ser también uno solo (Zambra) que va creciendo y madurando a la par que reflexiona sobre el lenguaje y las palabras que determinan en cierta medida ese libro que es su vida.

No se trata de una reflexión literaria para literatos. Si por algo Alejandro Zambra ha sido alagado y criticado ha sido por su sencillez: una narrativa minimalista, un humor sutil y muchos guiños autobiográficos (en este libro: el asalto sufrido junto a su novia, los intentos por dejar de fumar, el padre dedicado a la computación, las disquisiciones literarias). Como ha señalado el escritor argentino Patrico Pron, si Zambra habla de la vocación literaria, del poder de las historias o la injerencia de las palabras, lo hace con historias de vidas insignificantes o rotas. «Escribir es podar el ramaje hasta hacer visible una forma que ya estaba allí, agazapada», escribió en No leer (2010). Por eso no se trata de un libro de ensayos sobre literatura, sino de historias. Historias de un hombre que crece viendo a sus padres escribir, tratando de comprender sermones religiosos, trabajando como un operador telefónico nocturno y dictando clases de escritura a personas mayores que él, percatándose de cómo una mínima irrupción en el correo electrónico de la pareja puede traer abajo una relación o cómo el arduo intento por dejar de fumar es como cambiar la puntuación de un relato. En el libro, el personaje (que se hace difícil saber cuándo es Zambra y cuándo no) dice: «soy un corresponsal, pero me gustaría saber de qué». En una reseña del diario chileno The Clinic le respondieron: «Zambra es un magnífico reportero de lo cotidiano, de la ansiedad de todos los días».

«Creo en la larga y silenciosa forma de comunicación que permite la literatura», dijo Zambra a la revista Granta cuanto ésta lo eligió uno de los veintidós mejores escritores en lengua española de menos de treinta cinco años. Zambra sabe de lo que habla porque, en realidad, nunca pensó en ser escritor. Lo que él quería era leer: comunicarse en silencio. Esa pasión por la lectura lo ha llevado a escribir reseñas en El Mercurio, La Tercera, Letras Libres. Ahora, después de dos libros de poesía, tres novelas y dos de crítica y ensayos, los cuentos de Mis documentos son justamente un repaso, silencioso detrás de tramas entre la realidad y ficción, de las inquietudes cotidianas de Zambra.

Más Zambra 

NH391_GBonsái (Anagrama, 2006)

Condenado a la seriedad y a la impostura, Julio, el silencioso protagonista de este libro, acaba convenciéndose de que es mejor encerrarse en su cuarto a observar el crecimiento de un bonsái que vagar por los incómodos caminos de la literatura. Un relato vertiginoso marcado por la inquietante desaparición de una mujer. Este libro, que se tradujo a ocho idiomas, se le considera casi la invención de un nuevo género: “la novela bonsái”.

Maquetaci—n 1Formas de volver a casa (Anagrama, 2011)

Esta es la tercera novela que publicó Zambra. Una historia ambientada en la dictadura de Augusto Pinochet. A partir de un niño de nueve años  se cuenta la historia de dos generaciones de chilenos, la que empezaba a leer y escribir y la de los padres que se volvían cómplices y víctimas de régimen. Esta novela fue ganadora del Premio Altazor y el Premio del Consejo Nacional del Libro de Chile en 2012.

Anuncios