ENTREVISTA. Caso Assange

Julian Assange da una conferencia de prensa desde el balcón de la embajada de Ecuador en Londres. (Foto: wired.com)

El historiador y periodista Jorge Moreno Matos, autor del blog El reportero de la historia, desenreda las confusiones que ha causado el fundador de Wikleaks, Julian Assange.

Por Raúl Lescano. Julian Assange pone en tensión a cinco países. Inglaterra lo tiene en Londres. Estados Unidos se ha declarado su mayor enemigo por la información divulgada en los cables de Wikileaks. Suecia exige que rinda cuentas por una denuncia de abuso sexual a dos mujeres. Ecuador le abre las puertas y demanda que cesen lo que llama una persecución política. Australia, su país, se lava las manos y observa.

Wikileaks, la empresa que fundó Assange, publicó miles de documentos secretos con los que se ganó miles de enemigos también. Pero si alguien lo denuncia, son dos jóvenes mujeres que dicen no quiso usar preservativo cuando mantuvieron relaciones. Rafael Correa, el presidente ecuatoriano que más periodistas ha tenido como víctimas, le brinda su apoyo en nombre de la libertad de prensa. En un principió se cobijó en Suecia, el país con mayores garantías para los periodistas según él mismo, pero ahora es este país el que exige su extradición. La divulgación de los wikileaks se ha considerado un hito en la historia del periodismo pero algunos señalan que distorsionó los principios del periodismo de investigación. Tiene tan solo 43 años, pero tiene el pelo más blanco que cualquiera de nuestros abuelos.

“La cosa es bien clara, pero te la confunden tanto que se duda”, señala el historiador y periodista Jorge Moreno Matos. Hace unos días el canal latinoamericano TeleSUR entrevistó a Julian Assange dentro de la embajada ecuatoriana en Londres donde se encuentra refugiado. Jorge Moreno la considera una entrevista esclarecedora. “Hasta ayer (día de la entrevista) pensaba si se podía ser tan estúpido, en el caso de Estados Unidos, de decir ‘lo extraditamos a Suecia y luego pedimos que lo extraditen acá’. Si se puede ser tan obvio con una persecución tan manifiesta. Esa obviedad es lo que contribuye a oscurecer las cosas, a confundirlas. Y esta confusión en sí misma es el problema”.

¿Cuál ha sido el camino que ha llevado a un australiano a ser el enemigo de Estados Unidos, estar detenido en Inglaterra, acusado en Suecia y aojado en la embajada ecuatoriana?

Assange ha dicho que ahora lo quieren detener, pero que él cuando tenía 19 años, como hacker que es, trabajaba para ellos hackeando información y nadie lo persiguió. Ahora que la información es de ellos sí lo persiguen. Ahí está todo.

¿Cuál es el papel de Ecuador?

Esa es otra de las cosas que ha hecho confundir mucho las cosas. En el caso de Correa tenemos una muestra clarísima del cinismo, aprovechamiento y oportunismo de los políticos. Hace semanas salió un artículo en la revista Siete donde el titular a dos páginas enormes dice claramente cuál es la situación: ‘El caso Assange refuerza el papel de liderazgo de Rafael Correa’ (Pag 38). Eso lo dice todo. Un individuo que ha tenido la frescura de enjuiciar a periodistas por opinar ha quedado como protector de la libertad de expresión.

¿Cuál es la relación entre Rafael Correa y Julian Assange?

Ha sido un caso de oportunismo en el caso de Correa, de habilidad en el caso de Assange y una suerte de saber mover las piezas. Correa pertenece a un bloque ideológico que se enfrenta directamente a Estados Unidos. Es socio y aliado de Chávez, que a su vez son enemigos ideológicos -subrayo ideológicos- de Estados Unidos. Enemigos propiamente no lo son, como con Cuba donde existe un bloqueo criminal hace 50 años. El juego de Ecuador parte de este ajedrez de las posiciones políticas donde te amenazo, grito o declaro contra ti.

Primer contacto. Assange entrevista a Correa para su programa The World Tomorrow

Enfrentarse a Estados Unidos es enfrentarse a la mayor democracia -entre comillas- del mundo, a la que sanciona, la que pone represalias contra los regímenes que violan las libertades esenciales. Ha habido muchos pronunciamientos de Estados Unidos contra Ecuador por la persecución a periodistas. Lo que hace Assange es una jugada muy hábil. Lo entrevista primero a Correa, una entrevista sobre su persona ideológica y su combate como país emergente, aislado, que se enfrenta al imperio. Fue un tanteo. Luego vino esto.

¿Tiene algún peso el respaldo de la OEA a Ecuador?

Sí. Esa es otra cosa que también ha sabido hacer Assange. Acá los protagonistas están comportándose como Assange esperaba que se comporten. No lo imagino pensando que la OEA iba a declarar en algún momento que lo entreguen. Él se ha presentado ante el mundo como un periodista perseguido por mostrar las cosas. No es exactamente eso. Si yo tuviese un cargo institucional y me preguntan, yo tendría que decir lo que tuvo que decir la OAE. A pesar de que opino distinto. Podría dar mi opinión pero condenar lo que tengo que condenar, que es lo que se tiene que hacer. La torpeza del gobierno británico de amenazar ingresar a la embajada, fue la peor patinada que han hecho. Aquellos que no la habían hecho, tuvieron que manifestarse. Ha sido realmente torpe el gobierno británico al actuar de esa manera. Assange ha obtenido lo que quería: solidaridad, reacción. Incluso aquellos que hubieran estado en contra de Assange han tenido que salir a defender el principio de extraterritorialidad de las embajadas.

¿Qué otros países podría haber tenido como opciones?

Era muy difícil. Necesitaba un punto medio y Ecuador lo es. Ni lejos de Estados Unidos ni derecha recalcitrante. La posición ideológica de Chávez es tan payasa que no hubiera tenido muchas posibilidades. Necesitaba un país intermedio.

En un principio Assange se refugió en Suecia argumentando que era el país con mayores garantías para los periodistas. Ahora lo critica fuertemente.¿Quién pierde credibilidad?

En ese aspecto hay que tener muy claras algunas cosas. Eso explica por qué Ecuador. Ecuador tiene un historial de violación de derechos del periodismo. Un periodista ecuatoriano acaba de ser exiliado. Correa necesitaba que alguien le lavara la imagen. Assange le ha lavado la imagen. Y se la está lavando muy bien.

Más que perder credibilidad, yo diría que está desnudando quiénes son realmente los países. No son las democracias perfectas e inmaculadas que siempre nos hicieron creer. Son tan corruptas como las nuestras. Todos leen la novela de Stieg Largsson, Milenium, pero nadie comenta la Suecia que revela. Un país donde los grupos de poder son controlados por ultraderechistas neonazis. Eso explica porque ellos no tienen problemas de inmigración. Hay muchas cosas que se están desnudando y que el caso Assange está ayudando a entender mejor. Hasta ayer pensaba que esa novela era una exageración. Ya no.

¿Inglaterra está involucrada solamente por la presencia de Assange en el país o también hay un juego político?

Hay un juego político enorme. La cantidad de información que Wikileaks posee es tan grande que si yo fuese un político hasta yo me opondría. En el caso de Reino Unido, como aliado de Estados Unidos, debe tener sus trapos sucios, debe estar preocupada. Quiere cortar la filtración de documentos como cualquier otro país. Yo supongo que quieren deshacerse de él porque ya tienen la experiencia de alojar a contestatarios que a la postre le han traído mala fama. El primero fue Marx.

Assange ha criticado a Australia por su relación con Estados Unidos. Ahora señala que su país lo ha abandonado. ¿Qué es de Australia en este conflicto?

En esto le doy toda la razón a Assange. Lo que ha hecho su país es lavarse la mano como Pilatos. Sabe que es una papa caliente. Assange en sí mismo es un problema. En realidad, qué cosa es Assange. Él no es un periodista que se metió en la información. No es un periodista poco ético que roba para descubrir la verdad, no. Técnicamente hablando, es un simple y vulgar delincuente. El hackeo de información, por más que lo hagas por una noble causa, es eso, robo de información. Un hacker es un pirata y un pirata es un delincuente. Ese es el problema de Australia. Al defender a un delincuente más adelante estás obligado a defender a todos los delincuentes. Es lo que los abogados llaman jurisprudencia. El que venga después también puede alegar esa sentencia. En el caso de Assange, el razonamiento de Australia debe ser ese: no puedo defender a un delincuente porque tendría que defender a todos los delincuentes. Estamos ante un caso clarísimo de pirateo informático. Que luego eso se publique como periodismo de investigación es lo que contribuye a toda esta confusión.

  • Assange en TeleSUR: 
  • “No me siento utilizado por Ecuador de ninguna manera. Existe una mutualidad en valores. También existe una mutualidad de los grupos que nos afectan de una manera negativa.”
  • “La acusación (de los Wikileaks) es que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han asesinado a miles de personas e indirectamente a 20 mil personas, según sus mismos archivos. La acusación no es que tiene sangre en sus manos sino que es la maquina que regó sangre en todo Afganistán. La sangre de niños, de hombres y la de sus propios soldados. Esa es nuestra acusación.”
  • “Cuando esta clase de alegación (de abuso sexual) circula en los medios no se puede responder. Uno se mancha de lodo y conviene a la gente que lanza el lodo. Se terminan legitimando las acusaciones.”
  • “La palabra periodistas nunca ha tenido tanto poder como ahora. La preocupación es la definición de esa palabra.” 

¿El respaldo que tiene Assange de la gente es sólo porque el afectado fue Estado Unidos?

No solo eso. Ha habido una enorme confusión. El periodismo de investigación es precisamente eso, investigación. Lo que se hizo fue recurrir al robo de información, publicarlo masivamente y ponerle un titular. La gente piensa que eso es periodismo, que Assange es periodista. Lo que ha hecho es presentar como periodismo lo que es robo de información. Eso no es periodismo por más exclusiva que tenga. La gente ha confundido todo esto.

A dos años de la divulgación de los cables ¿cuál ha sido la real repercusión de los cables difundidos por Wikileaks?

Cuando Wikileaks empezó seguía las normas básicas del periodismo. Lo explica Marco Sifuentes en un artículo. Cuando salió el caso de los petroaudios, quienes lo tenían recurrieron a los de Wikileaks. Uno tenía que presentarse, explicar que era un periodista de investigación, explicar el material que tenías, explicar porqué no lo publicaban en tu país. Ellos evaluaban y luego podías colgar la información. Ese el Wikileaks que practicaba o hacía creer que practicaba el periodismo. Luego viene la brutal desclasificación masiva de documentos. Si él hubiese encontrado uno solo de esos correos que desnude el matiz de corrupción o algún caso en particular en el que esté involucrado el político, eso sería periodismo de investigación.

¿Cómo se teje la alianza entre todos estos países del primer mundo que buscan silenciarlo y confinarlo a prisión?

Todos tienen trapos sucios y algo tienen que temer. Yo entrevisté hace un tiempo a la canciller de Colombia. Después de la entrevista nos pusimos a conversar sobre Wikileaks. Ella me dijo ‘pero que gente más torpe para que les hackeen el correo electrónico. ¿Cómo pones sobre papel impreso tus cochinadas y luego, encima, dejas que te las roben?’. Yo creo que esa es la lógica, todos piensan que tienen todo en papel y ahorita alguien lo va encontrar. La alianza va por ese lado. Todos tienen algo que temer y hay que evitar que otros Assange surjan, hay que dar el ejemplo.

¿Puede Assange ser realmente una amenaza para Estados Unidos?

Amenaza propiamente no. Lo que se hizo fue revelar la verdadera cara de la política internacional. Las caras bonitas son para las fotos, por otro lado se conspira contra ti. Mostró a la gente que la gente que nos gobiernan no son los que vemos. Pero no necesitaba un millón de cables para saber eso. Tal vez ahora sí lo sabemos claramente, pero muchos sabíamos eso.

¿Esta “amenaza” terminaría con Assange encerrado?

Wikileaks: la era de los soplones de Mónica Plaza. Una síntesis de la vida de Julian Assange, toda la historia e información sobre Wikileaks y la historia de la acusación en Suecia.

No. Surgirán otros. Y surgirán por encerrar a Assange. Hay un libro que cuenta los conflictos internos de Wikileaks, sobre cómo publicar, qué publicar, a quién golpear, a quién hackear. Lo que revela el libro es cómo dentro hay una pugna enorme por el poder. Los que no logran imponer sus propios criterios se abren y forman sus propias empresas.

¿Cuál es la relación entre la publicación de los cables y la denuncia por violación?

No queda claro. Lo que hace Suecia acá es un papel muy lamentable. Denunciarlo por violación para llevarlo a Suecia y una vez ahí Estados Unidos lo pueda llevar. La clave está en el juicio por violación. Si se aprueba es indefectible. Lo que hace Ecuador es decir que es una persecución política. Más que relación directa es un caballo de Troya.

¿Cómo se ha comportado la prensa?

La prensa también ha reaccionado como Assange esperaba que reaccionara. Defendiéndolo. Defendiendo el principio de asilo, de extraterritorialidad, la libertad de expresión, al periodista. La jugada de Assange ha sido muy anterior: presentar todo esto como periodismo. Los cables los publicaron cinco diarios a nivel mundial. Es un momento clave en la historia del siglo XXI. Lo hace el diario El País, uno de los diario más serios y prestigiosos del mundo. Se presta al juego. Pero después vino lo demás. En ese momento el periodismo ya estaba haciendo lo que Assange esperaba que hiciera. Presentarse a sí mismo como periodismo. La cuestión es hasta qué punto podemos publicar una exclusiva con material obtenido ilícitamente. Cinco diarios importantes lo han hecho. Es un momento de evaluar las cosas.

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