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A propósito de la Gran Marcha Nacional del Agua reproduzco un texto de mi abuelo quien se autoproclamó Ciudadano Defensor del Agua. Cajamarquino de Contumazá le dijo NO al proyecto Conga muchos años antes. Diría que fue aprista pero dadas las circunstancias diré que era constante relector de la obra de Víctor Raúl Haya de la Torre. Escribió constantes cartas a los presidentes, diarios y radios explicando la urgencia de atender la crisis educativa, política y ambiental del país. RPP, su sacrosanta radio, y en especial José María Salcedo le abrieron las puertas y lo escucharon muchas veces. Para muchos resultaba cosa de ancianidad terca decir que la basura no existía y que el agua sería uno de los grandes problemas del futuro. Hoy podríamos aceptar que era su anciana sabiduría la que hablaba con propiedad y la terca inmadurez para aceptar lógicas distintas la sordera excluyente.

El texto, que lleva por título original Con fe: espíritu de Dios, ha sido recortado y editado para ponerlo en contexto pero con el cuidado de no haber alterado las ideas, quejas, advertencias y recomendaciones originales.

Elementos indispensables

“Para que en nuestro humanista mundo rodante y sin fronteras, con inusitado mutuo respeto, permitamos que la razón triunfe ante la sin razón, para que así todo merecido cambio sea posible, urgente y perfecto.

A: la debida consideración de los infalibles renovadores de conciencias y pensativos emprendedores, hombres de buena voluntad.

Por ser asiduo creyente mantengo mi fe en la omnipotente sabiduría de Dios, creador de todo lo existente. Principiando por: el agua o muerte, tierra o hambre, trabajo u ocio. Pero con sobresaliente moralidad a toda prueba. A discreción del sentir y pensar de cada cual.

Por lo que ambos caros elementos indispensables, dado sus múltiples motivaciones, suelen ser erróneamente ignorados y así mismo no imaginados el integro valor de su benéfico contenido. De ahí que “sin querer queriendo” hasta se le desdeña y rechaza a la malamente tildada basura con “B” de bajeza. Infortunado trato porque ni siquiera se atina a descubrir el incógnito resultado nutritivo que puede mantener los mucho mejor llamados residuos o partículas de toda laya. Los que sin escrúpulo alguno, con una minuciosa e interesada selección, darían su misterioso poder vitamínico, el sorprendente milagro que solucione los álgidos problemas que cada vez más nos aquejan. Será cura de nuestros agudos sufrimientos.

Sin vanidad, pero sí con humildad, deviene mi sentida sana recomendación: que sea culta escuela aprender a obtener la práctica necesaria que nos permita apreciar el magnífico poder de los productos que nutren la vida. Como espiritual sentencia tenemos el trigo que abunda en otras regiones, pero no del todo en el Perú que sí es pródigo en tubérculos de distinta variedad y excelente calidad por su valor nutritivo y abundante producción como la papa, apta para aplacar el hambre que nos devora, así como el camote, la yuca, la zanahoria que por excelencia se prestan para la elaboración del pan de cada día para alimentar el mundo.

Y el agua. Como insustituible caro elemento, razón de la existencia,  en ningún instante debe perderse, porque si esto sucede no hay vida. De ahí que el mayor de los delitos es permitir, sobre todo en tiempo de abundantes lluvias en la sierra, que tan ricos caudales con el vital sedimento se desperdicien en el mar mientras extensas sedientas tierras lo esperan con ansiedad. Allí está el secreto de la imaginable producción alimentaria.

No esperemos como pedigüeños que el mundo generoso nos alimente. Tremendo descaro sin nombre. Estado clamoroso que nuestro inmensamente rico Perú en lo sucesivo no lo puede permitir.

Por lo que, atentos empresarios, me tienen a sus debidas ordenes para demostrar que parlar con altura no es pactar, pero sí, sin egoísmos ni soberbia, cultamente, se debe enseñar al que no sabe y aprender del que sabe enseñar”.

Atentamente
Ernesto Lescano Murrugarra
S.F. 

Texto original. Título: "Con fe: espíritu de Dios".
Texto original. Título: "Con fe: espíritu de Dios".
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